¿Por qué los candados y las cerraduras tradicionales no son seguros?

Los candados y las cerraduras tradicionales son los sistemas de seguridad más comunes que se utilizan para proteger las puertas de las casas, los negocios y los vehículos. Sin embargo, estos sistemas tienen muchas vulnerabilidades que los hacen fáciles de manipular, forzar o romper por parte de los ladrones. En este blog, te explicaré algunos de los peligros que conlleva el uso de candados y cerraduras tradicionales, y te daré algunas alternativas más seguras y modernas.

¿Cómo se pueden abrir los candados y las cerraduras tradicionales?

Los candados y las cerraduras tradicionales funcionan mediante un mecanismo de clavijas y llaves que se alinean para permitir el giro del cilindro y la apertura de la puerta. Sin embargo, este mecanismo es muy simple y se puede abrir con diferentes técnicas, como:

  • El ganzuado: Consiste en introducir una herramienta especializada o improvisada en el cilindro y mover las clavijas hasta que se alineen con la línea de corte. Esta técnica requiere de cierta habilidad y paciencia, pero se puede aprender fácilmente con tutoriales en internet. Según un estudio, el 95% de las cerraduras tradicionales se pueden abrir con el ganzuado en menos de 15 minutos .
  • El bumping: Consiste en insertar una llave modificada o una llave maestra en el cilindro y golpearla con un martillo o un objeto contundente. El impacto hace que las clavijas salten y se alineen momentáneamente, permitiendo el giro de la llave y la apertura de la puerta. Esta técnica es muy rápida y sencilla, y se puede aplicar a la mayoría de las cerraduras tradicionales. Según un informe, el 80% de los robos en viviendas se realizan con el bumping .
  • El taladro: Consiste en perforar el cilindro con una broca hasta destruir el mecanismo interno y poder abrir la puerta con una herramienta. Esta técnica es muy ruidosa y destructiva, pero también muy efectiva si el ladrón dispone de una herramienta eléctrica. Según una encuesta, el 10% de los propietarios han sufrido un intento de robo con el taladro .

Estas técnicas son solo algunas de las formas que tienen los ladrones para abrir los candados y las cerraduras tradicionales. También existen otras técnicas más sofisticadas, como el impresionado, el extractor, el decodificador o el ganzuado eléctrico, que pueden ser igual o más peligrosas.

¿Qué riesgos implica el uso de candados y cerraduras tradicionales?

El uso de candados y cerraduras tradicionales implica varios riesgos para la seguridad y el bienestar de los usuarios. Algunos de estos riesgos son:

  • La pérdida o el robo de la llave: Si se pierde o se roba la llave, se puede quedar sin acceso a la puerta o se puede facilitar el acceso a los ladrones. Además, se puede tener que cambiar la cerradura o el candado, lo que supone un gasto extra y una molestia.
  • La copia de la llave: Si se deja la llave a alguien o se la presta, se puede correr el riesgo de que la copien sin permiso. También se puede copiar la llave con una fotografía o un molde, lo que permite crear una réplica exacta. Esto puede comprometer la seguridad de la puerta y la privacidad de los usuarios.
  • El daño a la puerta o al marco: Si se intenta abrir la puerta con alguna de las técnicas mencionadas, se puede dañar la puerta o el marco, lo que puede afectar a la estética y a la funcionalidad de la misma. También se puede debilitar la estructura de la puerta o del marco, lo que puede facilitar futuros intentos de robo.
  • El estrés y la ansiedad: Si se sabe que la puerta no está bien protegida, se puede sufrir de estrés y ansiedad por temor a un posible robo o intrusión. Esto puede afectar a la salud mental y física de los usuarios, y reducir su calidad de vida.

Estos riesgos son solo algunos de los problemas que puede acarrear el uso de candados y cerraduras tradicionales. También existen otros problemas, como el incumplimiento de la normativa, la falta de garantía o la dificultad de reparación, que pueden ser igual o más graves.

¿Qué alternativas hay a los candados y las cerraduras tradicionales?

Afortunadamente, existen sistemas de seguridad más avanzados y resistentes que los candados y las cerraduras tradicionales, que ofrecen una mayor protección y tranquilidad a los usuarios. Algunos de estos sistemas son:

  • Las cerraduras de seguridad: Son cerraduras que tienen un mecanismo más complejo y robusto que las tradicionales, con más clavijas, más combinaciones posibles y más protección contra el ganzuado, el bumping y el taladro. Estas cerraduras suelen tener un certificado de calidad y resistencia que garantiza su fiabilidad. Además, tienen un diseño más estético y elegante que las tradicionales. Estas cerraduras son más caras que las tradicionales, pero también más duraderas y seguras.
  • Las cerraduras electrónicas: Son cerraduras que se abren mediante un código numérico, una tarjeta magnética, una huella dactilar, un reconocimiento facial o una aplicación móvil. Estas cerraduras no tienen llave física, lo que evita el riesgo de perderla o que se la copien. Además, algunas de estas cerraduras permiten controlar el acceso a distancia, recibir alertas en caso de intrusión o registrar la actividad de la puerta. Estas cerraduras son más modernas y cómodas que las tradicionales, pero también más dependientes de la electricidad y la tecnología.
  • Los sistemas de alarma: Son dispositivos que se instalan en las puertas y las ventanas, y que se activan cuando se detecta una apertura no autorizada. Estos dispositivos emiten un sonido estridente y una señal a una central de seguridad o al propietario, que puede avisar a la policía o tomar otras medidas. Los sistemas de alarma son un complemento ideal para las cerraduras, ya que disuaden a los ladrones y alertan a los vecinos y a las autoridades. Estos sistemas son más efectivos y tranquilizadores que las cerraduras, pero también más costosos y complejos de instalar y mantener.

Conclusión

Los candados y las cerraduras tradicionales son sistemas de seguridad obsoletos y vulnerables, que pueden ser abiertos fácilmente por los ladrones con diferentes técnicas. Por eso, es recomendable sustituirlos por sistemas de seguridad más modernos y eficaces, como las cerraduras de seguridad, las cerraduras electrónicas o los sistemas de alarma. Estos sistemas ofrecen una mayor protección y tranquilidad a los usuarios, y dificultan el trabajo de los delincuentes. Si quieres saber más sobre estos sistemas o necesitas asesoramiento profesional, no dudes en contactar con nosotros. Estaremos encantados de ayudarte a mejorar la seguridad de tu puerta.

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